miércoles, 12 de febrero de 2014

LA COSTA NO LOGRA PONER LA AUTOVIA A SU NOMBRE

IDEAL.ES

El Gobierno sigue sin cambiar la denominación oficial de la Granada-Motril pese a la lucha del sector turístico costero


La Costa no logra poner la autovía a su nombre
Autovía de la Sierra. Cartel que nombra la autovía Granada-Bailén que concluye en la Costa granadina. :: JAVIER MARTÍN
Lleva tantos años, décadas, luchando por ella que la Costa Tropical se ha ganado a pulso el derecho de que la autovía que empieza en Bailén (Jaén) y acaba en la playa de Motril lleve su nombre. Así lo entiende el sector turístico de la comarca, que mantiene desde hace años la reivindicación ante el Ministerio de Fomento para que cambie la denominación a la Granada-Motril -oficialmente Autovía de Sierra Nevada- y pase a llamarse Autovía de la Costa Tropical.
La cuestión va mucho más allá de un simple capricho, de amor propio -que también- o de orgullo herido de una comarca tan castigada en materia de infraestructuras. Se trata de promocionar un destino que aún es desconocido. Y es que de Despeñaperros para arriba -e incluso para abajo- son muchos españoles los que titubean a la hora de colocar la Costa Tropical en el mapa. La marca de la Costa de Granada aún es desconocida para el gran público y la promoción del destino, la eterna asignatura pendiente dentro y fuera de las fronteras andaluzas. Por eso el sector turístico entiende que la aparición del nombre Costa Tropical en las señales de la carretera contribuiría a darlo a conocer.
De ahí que, durante años, hayan sido los representantes de la Asociación de Hoteleros de la Costa Tropical, la Asociación de chiringuiteros, los propios ayuntamientos y la Mancomunidad de Municipios de la Costa Tropical los que han mantenido la reivindicación del cambio de nombre. La Subdelegación del Gobierno en Granada ha explicado a este periódico que actualmente la propuesta «está en estudio» por parte del Ministerio de Fomento y que el cambio de denominación no es una cuestión tan simple como pudiera parecer a priori, ya que afecta a las señales de todo el trazado, desde Bailén hasta Motril, así como a mapas de la red nacional de carreteras. Total, que a este paso que le cambien el nombre a la autovía de la Costa puede costar casi tanto como que la terminen...
De lejos
La lucha viene de lejos pero comenzó a materializarse en el año 2006 con iniciativas como la del Ayuntamiento de Motril, que solicitó oficialmente a la Demarcación de Carreteras el cambio de nombre, tras acordarlo así el Patronato de Turismo. Inicialmente se pidió que se denominara Autovía de la Costa Tropical tan solo a la autovía que baja a la Costa, pero la Demarcación de Carreteras contestó que la autovía solo podía tener un nombre para todo su recorrido, por lo que se amplió la petición para que se le diera el apellido 'De la Costa Tropical' a la Bailén-Motril en ambos sentidos.
El sector turístico mantuvo firme el pulso de la demanda hasta que el 22 de mayo de 2009, en la calurosa inauguración del último tramo de la A-44, el Ízbor-Vélez, el entonces ministro de Fomento, José Blanco, se metía a toda la comarca en el bolsillo al anunciar por sorpresa que iba a proponer que la A-44 se llamara Autovía de la Costa Tropical. Los aplausos espontáneos y entusiasmados de los asistentes al acto interrumpieron el discurso del ministro y le impresionaron. «No sabía que era tan importante el cambio de nombre», bromeó.
El testigo lo recogió el PSOE, que en octubre de ese mismo año, 2009, llevó a la Comisión de Fomento del Congreso de los Diputados una proposición no de ley para pedir el cambio de nombre. El diputado Manuel Pezzi defendió la nueva denominación «que concederá el reconocimiento a la Costa Tropical y a los municipios de la zona de que la autovía finaliza en su territorio». Pezzi recordó entonces que la propuesta iba en la línea de lo que es habitual en autovías, que se denominan con el nombre donde terminan, como Rías Baixas A-52 o de la Costa de la Luz A-48. La propuesta salió adelante con el apoyo del Partido Popular, pero, tras el cambio de color del Gobierno central, tampoco el PP ha terminado lo que el ministro Blanco dejó pendiente.
Dos ministros, dos promesas
En febrero de 2012, la Mancomunidad de Municipios volvió a retomar la petición al Gobierno central. Un mes después, en marzo de 2012, recién aterrizado en su cargo de subdelegado, Santiago Pérez bajó a conocer las reivindicaciones de distintos colectivos de la Costa Granadina y se volvió a llevar la petición del sector hotelero bajo el brazo. El propio presidente de la Asociación de Hoteleros, Rafael Lamelas, aprovechó la visita de la ministra de Fomento Ana Pastor el pasado mes de septiembre a las obras de la A-7, para hacerle entrega en Almuñécar de una nueva petición por escrito, para que no olvide el tema.
«Desde su gabinete me respondieron que el expediente está abierto y que se comprometían a impulsarlo. Al final, dos ministros y dos promesas incumplidas. Es un ninguneo al sector turístico, sabiendo lo importante que es para nosotros», valora. La dificultad de los cambios de las señales le parece a Lamelas «una excusa irrisoria». «Que en lugar de cambiar el cartel le pongan una pegatina encima y les sale más barato. Es una simple cuestión de voluntad política», concluye.
El presidente de la Mancomunidad de Municipios, el popular José García Fuentes, también considera que el cambio de nombre es importante para la comarca. «Se podría llamar de Sierra Nevada en sentido Bailén para respetar este nombre y de la Costa Tropical en sentido Motril para publicitar al máximo todos nuestros recursos turísticos», alega.
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